Cómo pintar una manta con rotuladores para tela
No es una lona de pintor: es una manta de sofá con el dibujo marcado para que lo pintes tú. El tamaño habitual ronda los 150 x 125 cm, con los rotuladores incluidos en la caja.
Para pintar sobre tela conviene trabajar con la manta bien estirada sobre una mesa. En las zonas pequeñas funciona la punta fina; en las grandes, pasadas cortas en la misma dirección.
Los dibujos van desde flores grandes hasta escenas llenas de detalle. Los de zonas amplias se pintan rápido; los de mucho detalle dan para varias semanas.
Lo que la diferencia de la pintura textil es el lavado. Según el fabricante, la tinta al agua de los rotuladores lavables sale en la lavadora y la manta queda lista para pintarla otra vez. Sigue siempre la etiqueta de lavado.
Para un dibujo que quieras guardar están los rotuladores permanentes, que no se van al lavar. Antes de usarlos, lee en el envase cómo se fija esa tinta.
Algunos detalles prácticos marcan la diferencia. Tapa cada rotulador en cuanto lo dejes para que no se seque la punta. Empieza por los tonos claros: oscurecer después es más fácil que aclarar.
Para quien quiere pintar sin mancharse con pintura textil, es una alternativa sencilla. Como regalo, encaja con quien ya ha probado la pintura por números y busca algo distinto.